La muestra consiste en una instalación inédita que reúne esculturas mecánicas y videos, realizados durante los años 2025 y 2026. Se compone de un conjunto de esculturas híbridas, inspiradas tanto en corporalidades humanas, así como, en asteroides o piedras ingrávidas; que interactúan, se cruzan y se tocan, sugiriendo que entre cada distancia hay materias imperceptibles que pueden activarse con cada movimiento. Desde esta perspectiva, la exposición nos demuestra que el espacio exterior es un entorno dinámico donde toda materia escultórica permanece en constante afectación a través de procesos físicos y experiencias vitales.

















